top of page

Detrás del orden #13 | ¿Y si esto viniera a decir algo?

Buen martes.

La semana pasada elegí no escribir. Me tomé un descanso consciente porque mi energía estuvo disponible, al cien por ciento, para mi familia y mis amigos en Argentina. A veces, aunque tengamos el hábito de sostener todo, la vida nos pide otra cosa: estar presentes donde realmente hace falta.


No estamos atravesando un momento fácil como familia. Mi hermana sigue batallando contra su leucemia y, como sistema familiar, estamos acompañando su proceso con todo lo que eso implica: miedo, cansancio, amor, silencios, preguntas y mucha presencia.


Y es acá donde quiero detenerme. Porque esta experiencia me interpela profundamente y siento que el aprendizaje que estoy transitando puede servirle a muchas personas de esta comunidad.

Cuando aparece una enfermedad —o un cimbronazo de esta magnitud— solemos mirarla automáticamente como algo “malo”, como un error, como algo que debería no haber pasado. Y aunque el dolor es real y legítimo, desde una mirada sistémica aparece otra pregunta posible:

¿Y si la enfermedad también viene a decir algo?

¿Y si, además de afectar a una persona, está mostrando algo al sistema entero?


Desde la filosofía sistémica y las constelaciones familiares, la enfermedad no se mira solo como un hecho individual. Muchas veces se convierte en un espejo que nos obliga a detenernos, a revisar vínculos, dinámicas, prioridades, ritmos de vida y lealtades invisibles que veníamos sosteniendo sin cuestionar.

No observo solo qué viene a mostrarle esto a mi hermana. Observo qué nos viene a mostrar a todos.

Como familia.

Como sistema.

Como personas que, muchas veces, vivimos corriendo detrás de lo urgente y postergando lo verdaderamente importante.

Situaciones así nos confrontan con preguntas incómodas, pero necesarias:

¿La vida que estoy viviendo es coherente con lo que siento?

¿Las relaciones afectivas -amigos, familia, compañeros- que sostengo son las que quiero cuidar de verdad?

¿El trabajo que tengo —o el que proyecto— está alineado con la vida que quiero vivir?

¿Con quién quiero caminar lo que viene?


No para responder todo ahora.

No para sacar conclusiones rápidas.

Solo para mirarlo.


A veces, la vida nos obliga a frenar porque nosotros no supimos hacerlo a tiempo. Y en ese freno, aparece una claridad distinta. Más humana. Más honesta. Más real.

Hoy no quiero invitarte a hacer nada. Solo a reflexionar.

A preguntarte, con calma, qué es lo que realmente importa en tu vida hoy. Cuáles son tus verdaderas prioridades. Y desde ahí —y no desde el miedo o el automatismo— empezar a mirar hacia dónde querés ir y quiénes querés que te acompañen, tanto a nivel afectivo como en tus proyectos de trabajo y de vida.


Gracias por estar del otro lado.

Gracias por sostener este espacio con respeto y presencia.

Un abrazo,

Ramiro Pavoni



Entradas recientes

Ver todo
Detrás del orden #11 | ¿Cuánto más vas a esperar?

¡Buena semana! Vamos directo al foco de esta edición… ¿Cuántas veces te encontraste fantaseando con algo —un proyecto, una conversación, un cambio de rutina, una decisión importante— y al final lo úni

 
 
 

Comentarios


bottom of page